jueves, 31 de mayo de 2012

el hombre de neandertal


En Europa, aparece progresivamente, y como adaptación al clima frio, el llamado hombre de Neandertal, cuyo origen está en el Homo heidelbergensis, y que desaparece hacia entre 40.000 y 30.000 años.

restos de Neandertal hallados en La Ferrassie (Dordoña, Francia)
Los primeros restos identificados como Neandertal se dieron en el valle alemán de Neander, en 1856. Sin embargo, existe constancia de que ya antes fueron descubiertos otros restos de Neandertal, aunque no fueron reconocidos como tales. Tenemos el caso de los fósiles hallados en la Cueva de Engis, en Bélgica, en 1828, o los de Gibraltar, en el año 1848.

Físicamente, los neandertales eran formas muy corpulentas, con un cráneo grande con poco desarrollo frontal y fuertes arcos supraorbitarios, prognatismo facial, obertura nasal amplia, protuberancia posterior del occipital y mandíbula robusta sin mentón. Su capacidad craneal (1.500 cm3) era de media superior a la de los seres humanos actuales. Se calcula una altura de aproximadamente 1,70 metros y un peso de 70 kilos.

Sus restos se encuentran concentrados en Europa y algunos puntos de Próximo Oriente (Turkía, Irak, Irán, el Cáucaso…) en una cronología entre poco antes de los 100.000 años y hasta hace unos 30.000 años, aunque en la península ibérica su desaparición podría ser algo más moderna.

lunes, 28 de mayo de 2012

algunos datos del paleolítico inferior


El paleolítico inferior lo situamos entre hace 2,5 m.a y 120 k.a., es decir, se inicia con las primeras manifestaciones culturales de Homo habilis, y se extiende hasta la aparición del hombre de Neandertal, el cual da paso al paleolítico medio.

bifaz achelense
  • A lo largo de este periodo, se da una continuidad de la cultura olduvayense, cuyos elementos que la definen, los choppers y chopping tools, no desaparecen con los nuevos conjuntos industriales que definen la segunda etapa de este paleolítico inferior: el achelense (por el nombre del yacimiento de Saint Acheul, Francia), además de los útiles propios del olduvayense, incorpora el bifaz. Se trata de un fragmento de piedra, cuarcita o sílex normalmente, que ha sido tallado dejando una forma generalmente apuntada u ovalada y simétrica, con usos múltiples (despedazar animales, trabajar madera…).


  • En esta etapa podemos registrar las primeras ordenaciones del espacio como lugares de asentamiento o para realizar diferentes actividades de tipo socio-cultural. La más antigua data de 1,8 m.a, en el yacimiento DKI de Olduvai, y que se interpreta como algún tipo de pavimento.


lanza de Schöningen
  • Comúnmente se aceptaba la fecha de 500.000 años para las primeras evidencias de fuego controlado, formando hogueras bien estructuradas, redondas y con piedras de delimitación, procedentes del yacimiento chino de Zhou-kou-dian, cerca de Beijing. Recientemente se ha identificado en el yacimiento israelí de Gesher Benot Ya´aqov hogares, con fuego controlado, datados en 790.000 años. 


  • Aunque con Homo habilis se cuestionan los verdaderos mecanismos para la obtención de recursos alimentarios de origen animal, nadie pone en duda que Homo erectus fue un cazador. Tenemos el caso del cazadero de elefantes de los yacimientos de Torralba y Ambrona, en Soria, datados alrededor de los 300.000 años. Parece ser que aprovechaban las zonas pantanosas para conducir y reducir la movilidad del animal y poder darles muerte. También son prueba las lanzas de madera recuperadas en el yacimiento alemán de Schöningen, de 400.000 años de antigüedad y asociadas a restos de mamíferos cazados.

venus de Berekhat Ram


  • No se descarta la posibilidad de que se dieran ciertos comportamientos de tipo simbólico, quizás funerarios, dada la acumulación de huesos encontrados en la Sima de los Huesos (Atapuerca), pertenecientes a la especie Homo heidelbergensis, de hace unos 300.000 años. También podríamos hablar de los orígenes del arte en el yacimiento israelí Berekhat Ram, donde se identificó una figurita femenina fechada en 320.000 años.

viernes, 25 de mayo de 2012

un período demasiado largo


Mantener los fósiles del género Homo en un período entre 2 m.a y 200 k.a en una sola especie parece del todo descabellado. Por ello, se ha acabado subdividiendo la especie Homo erectus en un conjunto de nuevas morfoespecies.

  • Así, se puede reclasificar los primeros Homo erectus africanos, más primitivos y con capacidades craneales más pequeñas, entre 1,8 y 1,4 m.a, en los llamados Homo ergaster. Esta especie sería la verdadera protagonista de la primera migración fuera de África.
  • Estas poblaciones salidas de África, en Asia,  serían los Homo erectus, designándose así a los homínidos asiáticos hasta su desaparición, posiblemente con la llegada de Homo sapiens, en un momento difícil de determinar, pero que podría ser tan moderno como hace 100.000 años o incluso menos.
  • Algunos especímenes europeos actualmente son asignados a la especie H. heidelbergensis.
H. georgicus
  • Y tenemos también al H. georgicus, cuyos restos los encontramos en Dmanisi (República de Georgia), con una datación de 1,8 m.a. Este yacimiento es el más rico en fósiles humanos de estas cronologías hallado hasta el momento.

Por otro lado, las poblaciones de Homo ergaster africanas, aisladas de las poblaciones asiáticas, continuarían el lógico proceso evolutivo y, poco antes de hace un millón de años, habrían dado lugar, por evolución gradual, a Homo antecesor. Esta nueva especie sería la que protagonizaría, en torno a esta cronología, una nueva migración fuera de África, y por ello lo encontraríamos en la Península Ibérica antes de los 750.000 años. Incluso se está hablando, en la propia sierra de Atapuerca, de restos de industrias líticas superiores al millón de años.


viernes, 18 de mayo de 2012

Homo erectus viaja más allá de África

homo entre hace 2 millones de años y 200.000 años

Homo erectus es el protagonista de la primera emigración fuera de África. 

Parece actualmente aceptado por todos los científicos que la expansión de los homínidos más allá de África se produjo hace por lo menos 1,8 millones de años. Así, tenemos yacimientos como Longgupo, en China, con una cronología de 1,8 m.a, Sangiran, en Java, de 1,6 m.a, o Dmanisi, en Georgia, con 1,6 m.a de antigüedad.

Homo erectus presentaba una gran variedad de morfologías, fruto de las adaptaciones entre los diferentes escenarios y el aislamiento geográfico, genético también, de las poblaciones. 

Algunas de sus características son:
Turkana boy

  • Una capacidad craneal entre 900 y 1.100 cm3 (incluso más en las formas transicionales hacia Homo sapiens)


  • Un aumento del tamaño que, según algunos restos, y teniendo en cuenta su polimorfismo, podría llegar al 1,8 metros (deducido de un fósil de un individuo juvenil, que no había acabado su crecimiento, hallado en Nariokotome, Kenia, y popularmente conocido como “Turkana boy”). 


  • También presentaría una proporción entre brazos y piernas plenamente “humana”, con las extremidades inferiores más largas y robustas que las superiores.



  • Curiosamente, estos Homo erectus presentan un cierto engrosamiento del torus supraorbitario respecto a Homo habilis. Algunos explican este hecho como una adaptación a un mayor comportamiento depredador, ya que protegería los ojos de determinados peligros.

¿fue Homo habilis realmente un cazador?


El consumo de carne en Homo habilis ya no era algo ocasional y oportunista, como se suele considerar en el caso de Australopithecus. En este momento encontramos huesos procesados y consumidos de animales de tamaño considerable. 

Dicha actividad viene demostrada por las marcas de cortes hechos con instrumentos de piedra que se encuentran en ellos. 

Algunos investigadores defienden que el acceso habitual a la carne durante este momento fue posible gracias a la explotación de las carcasas despreciadas por sus verdaderos cazadores, o tras robarles a éstos su presa. Se trataría, pues, de un acto de carroñerismo. 

La justificación de tal hipótesis se fundamenta en que ni la constitución de estos homínidos ni la naturaleza de sus instrumentos parece que permitan sustentar la caza de animales de gran tamaño.

Por otro lado, otros investigadores dicen que de las carcasas de los animales abandonados por los carnívoros se podrían obtener pocos recursos alimentarios y que, además, éstos serían tan difíciles de defender de otros competidores como si la presa hubiera sido cazada directamente, por lo que pensar en un acceso directo a las presas es posible.

Sea como sea, algunos nutrientes que hasta el momento eran de difícil acceso para cualquier depredador (el tuétano, por ejemplo) estarían ahora al alcance de Homo habilis gracias al uso de instrumentos. 

Por otro lado, es evidente que en un determinado momento el carroñeo llegó a ser una fuente de recursos animales importante, aunque no básica ni única, y que, sin embargo, fue sustituida progresivamente por la caza. Parece claro que el siguiente homínido en la escala evolutiva fue ya, sin duda, un cazador.


el olduvayense: los primeros útiles.


A excepción de Australopithecus garhi, las primeras evidencias de asociación clara de homínidos con útiles se produce con Homo habilis. 

No hay que ignorar la idea de que, por la zona oriental africana, hace unos 2,5 millones de años, pululaban diversos tipos de homínidos, algunos Australopithecus y estos primeros Homo, y que la idea de retocar elementos líticos pudo surgir en cualquier lugar y por parte de cualquier individuo. Hay, por lo tanto, distintos “aspirantes” a ser los primeros productores de instrumentos, pese a que Homo habilis es el mejor candidato. 

Este comportamiento instrumental será una característica habitual del género Homo, hasta el punto de que los mismos yacimientos con útiles acabarán siendo más frecuentes que los que contienen restos físicos de homínidos.

Estos primeros útiles son siempre guijarros, normalmente de cuarzo, cuarcita o sílex, en los que se han realizado unas pocas extracciones, mediante golpes, para obtener un filo cortante.

Según sean las extracciones, se destacan dos tipos de útiles entre las primeras industrias líticas:

  • El chopper, guijarro en el que se ha obtenido una arista cortante mediante extracciones diversas por percusión en una de sus caras.


  • El chopping tool, guijarro igual que el anterior, pero en el que se han realizado extracciones por las dos caras.


Seguramente, los elementos extraídos, llamados lascas, debieron utilizarse tanto como los propios guijarros trabajados.

Las piezas talladas de este modo se agrupan en las denominadas industrias arcaicas, industrias olduvayenses (por los yacimientos de Olduvai, en Tanzania) o también pebble cultura (cultura de los guijarros). Se trataría de piezas tan básicas que se abandonarían sin más importancia una vez usadas. Generalmente, su uso se ha relacionado con el descarnado de carcasas para la obtención y consumo de la carne. 


jueves, 17 de mayo de 2012

características del Homo habilis


Las características que definen a Homo habilis, además del uso de industria lítica modificada, pueden resumirse en:

de izda. a dcha, H. habilis, Erectus, Sapiens
  • Una bóveda craneal más redondeada que en Australopithecus, además de una mandíbula menos robusta, con dentición más pequeña. La cara era menos prognata. Todavía presenta arcos superciliares desarrollados.


  • Poco dimorfismo sexual, cosa que podría relacionarse con una nueva organización social no basada en la jerarquía del macho dominante.


  • Se calcula que el tamaño de estos individuos, en vida, sería de entre 1,2 y 1,5 metros y un peso medio de 50 kilos. La capacidad craneal, deducida de algunos fósiles bien conservados, oscilaría entre los 600 y los 800 cm3 (a partir de 600 cm3 se considera que un homínido puede ser atribuido al género Homo). El tamaño del cerebro aumentó, pues, tanto en valores absolutos, como respecto de las proporciones corporales.


  • Su distribución geográfica se localiza tanto en el este como en el sur de África, pese a que su origen seguramente es africano oriental. Algunos yacimientos donde se han localizado restos de este homínido son Olduvai (Tanzania) y Koobi Fora (Kenia). Se ha datado entre 2,5 y 1,6 millones de años.


  • Estudios recientes hablan de dos especies diferenciadas: Homo habilis y Homo rudolfensis, localizada exclusivamente en África Oriental, algo mayor y de cronología más restringida. 


Más recientemente se ha descrito un nuevo homínido, también en el este de África, Kenyanthropus platyops, fechado entre 3,5 y 3,1 millones de años. Dicho fósil, de fuerte parecido al Homo, es el caballo de batalla que utiliza el “clan de los Leakey” para demostrar que Homo no evoluciona del Australopithecus, tesis que llevan años defendiendo.



la aparición del género homo


La evolución del Australopithecus hacia formas robustas o Paranthropus, ocurrió como proceso de adaptación a un nuevo régimen alimentario basado en la especialización en el consumo de frutos y semillas más duros y secos. Era el resultado adaptativo a un nuevo proceso de aridez progresiva que se produjo entre hace 3 y 2 millones de años, como consecuencia de un cambio climático global de la Tierra, producido por la alteración de las corrientes marinas debido al choque de los continentes sudamericano y norteamericano. Tal proceso de sequía y aridez afectó con más intensidad el paisaje, ya semideforestado, del este africano, lo que conllevó la aparición definitiva de la sabana que conocemos actualmente. Las formas robustas de Australopithecus han de considerarse como una adaptación a ese nuevo entorno mediante la especialización para explotar los recursos alimentarios más abundantes en este nuevo paisaje.

Pero no todos los grupos de homínidos reaccionaron del mismo modo ante el cambio ecológico del este de África. Algunos individuos debieron adaptarse mediante estrategias generalistas en vez de recurrir a la especialización, y lo hicieron incorporando a su dieta nuevos recursos alimentarios, como fueron los de origen animal. La carne es un alimento de mucha más calidad que los recursos vegetales, en tanto que hay una mayor concentración de nutrientes en menor volumen. La ingesta de menor cantidad de alimento, debido a la mejor calidad, supuso poder ahorrar energía invertida en el proceso digestivo (la digestión es una actividad energéticamente muy costosa), que podría aprovecharse para otros órganos corporales como el cerebro (órgano también muy costoso).

Como la obtención de recursos alimentarios de origen animal supone mayor organización y cooperación social, el consumo de carne facilitaba seleccionar cerebros más grandes. A su vez, estos individuos más inteligentes eran más efectivos en los mecanismos de obtención de la carne. Este proceso facilitó la aparición de un nuevo homínido, resultante de la evolución de alguna de las anteriores especies gráciles que aumentó sustancialmente el índice cefálico. Se trata de Homo habilis, primera especie reconocida en el linaje humano perteneciente a nuestro propio género (Homo).
Leakey nació en Nairobi en 1944

Entre los años 1959-1960 se dieron las primeras evidencias de Homo habilis, cuando L.S.B. Leakey descubrió, en el este africano, restos de un homínido asociado a la industria lítica, siendo precisamente esta asociación la que llevó a la definición de la nueva especie y atribuirlo al género Homo.



domingo, 13 de mayo de 2012

características del Australopithecus


Australopithecus es un género que evoluciona a lo largo de, como mínimo, 3 millones de años, por lo que es absurdo sintetizar un único modelo para tantas especies. Pero se pueden citar algunas características más o menos comunes a todas ellas:


  • Las proporciones del tamaño del cerebro de Australopithecus, en comparación con el tamaño del cuerpo (índice cefálico) son parecidas a los chimpancés actuales. A lo largo de estos millones de años de la evolución de los homínidos, no se observa un aumento de la capacidad craneal. Es cierto que las formas más antiguas tienen cerebros más pequeños pero también cuerpos más pequeños, por lo que el índice cefálico no aumenta significativamente en las formas modernas.


  • No se ha constatado arqueológicamente el uso de instrumentos entre los Australopithecus, (a excepción de A. Garhi, aún en proceso de estudio), lo cual no excluye que pudieran haber utilizado, como los chimpancés actuales, útiles o instrumentos poco modificados en materiales perecederos, o piedras no modificadas, seleccionándolas, sin retocarlas, según su tamaño, peso o forma.


  • Por estudios morfológicos y por trazas en la dentición, se puede confirmar que la alimentación de Australopithecus se fundamentaría en los recursos vegetales en una gran proporción. Entre las formas gráciles, estos recursos serían fundamentalmente frutos pulposos de los árboles, mientras que en las especies robustas predominarían las semillas y las raíces de herbáceas.


  • Seguramente estos homínidos vivían en bandas formadas por un macho dominante y hembras con su descendencia, junto a algunos machos jóvenes, organizados de forma jerárquica.

los Australopithecus


Aunque actualmente se citan otros géneros como posible origen de los homínidos, el de más peso (cronológico y conceptual) sigue siendo el Australopithecus.


Entre estos nuevos géneros podemos destacar:

  • Ardipithecus, consolidado como homínido. Se localiza en el este de África entre hace 5,5 y 4 m.a. Se han identificado diferentes especies.
  • Orrorin, con una única especie identificada de momento, Orrorin tugenensis, localizado en el este africano, hace 6 m.a.
  • Sahelanthropus tchadensis, fósil encontrado en Chad con datación de hace más de 7 m.a. Su localización, fuera del África oriental, complican la credibilidad de la hipótesis del East Side History. De todos modos, puede ser que se trate de un hominoideo aún no especializado en la locomoción bípeda que pueda estar relacionado con los linajes del chimpancé o del gorila.


   Australopithecus fue establecido por R. Dart en el año 1925 en Sudáfrica. Lo definió como “mono austral de África”.

Entre las especies de Australopithecus destacaríamos dos grupos: el primero, formado por las especies de características “gráciles”, más antiguas y generalistas, y el segundo, formado por las especies “robustas”, más modernas y especializadas.

  • A. Anamensis: Su antecesor podría ser el género Ardipithecus. Se tienen muy pocos datos, aunque se hace patente su bipedismo.


A. Afarensis "Lucy"
huellas fosilizadas en Laetoli
  • A. Afarensis: tanto el esqueleto casi completo encontrado en Hadar, comúnmente conocido como “Lucy”, como el tramo de huellas fosilizadas del yacimiento de Laetoli, demuestran una locomoción bípeda. Desproporción de unos brazos relativamente largos respecto de las piernas que nos remiten al origen braquiador (modalidad de locomoción arbórea en la cual algunos primates se desplazan balanceándose entre las ramas de los árboles, solamente usando sus brazos), de los ancestros hominoideos de los primeros homínidos, así como una actividad arborícola nada despreciable. Otras características son el prognatismo (deformación de la mandíbula por la cual ésta, bien en la parte superior bien en la inferior, sobresale del plano vertical de la cara) y la presencia de un pequeño diastema (pequeño espacio) entre los dientes caninos e incisivos del maxilar.

  • A. Africanus: tiene una distribución más meridional, lo que demuestra una expansión de estos homínidos más allá del este africano. Dimorfismo sexual no tan pronunciado como la especie anterior, desaparece el diastema y reduce la longitud de sus brazos.




La aparición de las especies robustas parece un resultado de una especialización en recursos alimentarios vegetales más secos y duros, propios de un ambiente más árido. Ello obligó a desarrollar una potente musculatura masticatoria, lo que supuso un aumento de la robustez general del cráneo, de ahí su nombre.


  • A. Aethiopicus: se trata de la primera forma robusta. Se empiezan a evidenciar los rasgos que caracterizarán las otras dos especies.

A. Boisei
  • A. Boisei: especie más robusta y grande que la anterior. De hecho, es la especie A. de mayor tamaño. Mandíbula y dentición grandes y fuertes, las mayores que han existido entre los homínidos. Este aparato masticatorio será movido por unos fuertes músculos maseteros que obligarían al desarrollo de una cresta sagital importante (protuberancia ósea que recorre la parte superior del cráneo. Su presencia indica una excepcional fuerza de los músculos de la mandíbula, ya que sirve principalmente para la unión del músculo temporal, que es uno de los principales músculos masticadores).

  • A. Robustus: es una forma paralela a la anterior, pero localizada exclusivamente en África del Sur, aunque es algo menos robusta.


Además de estas especies principales, se han ido dando a conocer algunas nuevas, aún en fase de estudio:

A. Bahrelghazali, encontrado en Chad, a muchos miles de kilómetros de la zona considerada cuna de los A. y de la humanidad. Algunos autores lo consideran como una subespecie del Afarensis, que se habría expandido en cronologías tempranas a otras zonas de África.



·   A. Garhi, localizado en Etiopía. Lo más interesante de esta forma es su aparente relación con huesos manipulados y objetos modificados, lo que probaría que algunas especies de este género tuvieron conducta instrumental.



ESPECIES GRÁCILES
ESPECIES
DATACIÓN
(M.A)
UBICACIÓN YACIMIENTOS
MORFOLOGÍA
ANAMENSIS
4,1 - 3,8
Kenia (cerca del lago Turkana
Bipedismo
AFARENSIS (LUCY)
3,9 - 3
En gral África oriental.
Hadar (Etiopía)
Laetoli (Tanzania)
Altura entre 1 – 1,30 m.
Capacidad craneal entre 300 – 400 cm3
AFRICANUS
3 - 2,3
Sudáfrica : Makapansgat
Sterkfontein
Taung
Altura aprox 1,40 m.
Peso aprox 40 kg.
C.C. 430 – 500 cm3
ESPECIES ROBUSTAS
AETHIOPICUS
2,6 - 2,2
África oriental

BOISET
2,6 - 1
Tanzania: Peninj y Olduvai
Hasta 1,7 m. altura.
C.C. 500 cm3
ROBUSTUS
2 - 1,2
Kromdraai
Swartkrans
Altura aprox 1,6 m.
C.C. 500 cm3
En fase de estudio
BAHRELGHAZALI

Chad

GARHI
2,5
Etiopía




sábado, 5 de mayo de 2012

los humanos entre los primates


Clase: Mamíferos       Orden: Primates         Parvorden: Catarhini
Familia: Homínidos    Género: Homo            Especie: Homo Sapiens

Su presencia se puede identificar ya hacia finales del cretácico (entre hace 70 y 65 m.a.).
Aunque el orden de los primates está muy diversificado, algunas de las características comunes son:
  
  • Manos y pies prensiles 
  • Dedos provistos de uñas, en vez de garras o pezuñas 
  • Órbitas de los ojos frontalizadas, que permiten tener visión estereoscópica 
  • Visión cromática (en color) 
  • Un desarrollo cerebral bastante importante


Su hábitat se encuentra en las selvas y bosques ecuatoriales y tropicales. Sólo unas pocas especies, como el macaco del Japón, la mona de Berbería o el propio ser humano, se encuentran en zonas templadas-frías.

lémur
El orden primates se divide en dos subórdenes: prosimios y antropoideos.

1.- Prosimios: se encuentran en África, Asia y en la isla de Madagascar. En general son animales de pequeño tamaño, a excepción de algunos lémures fósiles. Se diferencian en dos grandes grupos:

  • familia de los strepsirhini, que agrupa a todas las especies de lémures y loris. El nombre Strepsirrhini es la composición de los términos griegos στρεπτος (streptos), curvada o retorcida y ρινο (rino) nariz. Tienen la nariz «húmeda» como la de un perro.

tarsero filipino
  • familia de los tarsiidae, formado por los tarseros (el primate más grande de este grupo no sobrepasa los 16 ctm. de longitud. Naturales de las islas al sureste de Asia, desde las Filipinas hasta Sumatra. Se les llaman Tarseros, o Monos Fantasmas porque tienen el tarso (en las patas) bien desarrollados, adaptación que les facilita saltar entre las ramas de los árboles con gran facilidad. Monos Fantasmas, porque son muy difíciles de ver. De hábitos nocturnos y reclusos, son naturales de las selvas tropicales donde la vegetación crece abundante y espesa. Se alimentan de insectos, lagartos y otros animalitos pequeños. No pueden mover los ojos, siempre mirando hacia adelante. Compensan esta limitación al poder girar la cabeza casi los 360 grados. Es una adaptación para poder ver mejor de noche, siendo sus ojos, en proporción, los más grandes de todos los primates. 

2.- Antropoideos: presentan las características propias de los primates, pero más desarrolladas. Se odenan en 2 infraórdenes:


  • Platyrhini, o monos del nuevo mundo, sólo se localizan en el continente americano; presentan agujeros nasales separados por un importante tabique nasal y divergentes. Siempre tienen cola. A veces, esta es prensil y se usa como una quinta extremidad, muy útil para el desplazamiento por los árboles.
capuchino (Costa Rica)

  • Catarhini, o monos del viejo mundo, distribuidos por África, Asia y excepcionalmente en Europa. Los agujeros nasales están más próximos y se orientan hacia abajo o frontalmente, pueden presentar cola o no, pero en cualquier caso nunca es prensil. Se distinguen dos subdivisiones: 

  1. Cercopitecos: provistos generalmente con cola y dotados de diversos tipos de locomoción (macacos, colobos, beduinos, etc.).
  2. gibón de manos blancas
  3. Hominoideos: grandes monos sin cola, con una gran cerebralización y una cierta especialización (al menos en origen) en la locomoción braquiadora (con los brazos, por las ramas de los árboles), aunque pueden haber evolucionado hacia otras nuevas formas, caso del bipedismo de los homínidos. Los hominoideos actuales son los gibones, los orangutanes y las dos especies de chimpancés. Los homínidos, que son los hominoideos bípedos, están representados únicamente por el Homo.

evolución de los primates durante el terciario, hasta la aparición de los homínidos


Los primeros fósiles identificados ya como primates se localizan en América del Norte a finales del cretácico bajo el nombre de Purgatorius (por el yacimiento epónimo de Purgatorius Hill, en Montana, EEUU). Se trata de un animal pequeño, parecido a las musarañas arborícolas del sudeste asiático. En esta época, América del Norte y Europa formaban una sola placa continental, lo que explica la llegada de los primeros primates a este segundo continente. Con posteridad, este orden de mamíferos desaparecería de su lugar de origen.
Purgatorius
Durante el paleoceno (65-55 ma) y el eoceno (55-38 ma), las dos primeras etapas del terciario, encontramos los plesiadapiformes y los adapiformes, animales muy parecidos a los actuales prosimios. Es en este momento cuando éstos empiezan a diversificarse y a ocupar Asia y África desde Europa. En la siguiente etapa, el oligoceno (38-25 ma), empezaron a diferenciarse los antropoideos, una parte de los cuales llegó a América del Sur y dio lugar a la aparición de los platyrhini. Cómo estos llegaron desde África es un misterio, aunque los paleontólogos sospechan que podrían haber atravesado el Atlántico sobre grandes islotes naturales formados por árboles muertos y maleza enredada que son arrastrados por las corrientes marinas.

Proconsul
A inicios del mioceno (25-5 ma), en África se habían empezado a diferenciar, entre los Catarhini, los cercopitecos y los hominoideos. Uno de estos primeros hominoideos fue la forma africana Proconsul. Sin embargo, como resultado de un progresivo aumento de la aridez de la Tierra, hace unos 10 millones de años, la mayoría de los hominoideos miocénicos desaparecieron del viejo mundo debido a la reducción de los bosques tropicales, quedando relegados a África y a algunos puntos de Asia, donde evolucionaron hasta la actualidad convirtiéndose en los hominoideos que conocemos: los africanos, gorilas y chimpancés, además de los humanos; y los asiáticos, los gibones y los orangutanes.